La moda cambia de estrategia entre la geopolítica y los aranceles
El sector de la moda entra en 2026 con un reto fundamental: gestionar una cadena de suministro cada vez más compleja, influenciada por la geopolítica, los aranceles, la volatilidad normativa y las tensiones en las rutas comerciales.
Estos temas han sido el centro de la nueva edición del Business Breakfast de Modaes, dedicado a «Geopolítica, aranceles y márgenes: la moda redefine su estrategia ante la incertidumbre». Un encuentro que ha reunido a expertos en aduanas, directivos del sector de la moda y especialistas en cadena de suministro para analizar cómo el sector está replanteándose los márgenes, los modelos de producción y la logística.
Entre los ponentes se encontraba Theo Rocamora, director general de MHART Ibérica, junto a figuras destacadas como Sandra Fombuena (EY) y Juan Jurado (Silbon). El debate puso de relieve un punto clave: en el panorama internacional actual, la logística se convierte en una palanca estratégica esencial para garantizar la resiliencia y la competitividad.
Geopolítica y nuevos aranceles: por qué la logística está bajo presión
Gran parte de las tensiones que afectan hoy en día a la moda tienen su origen en el contexto macroeconómico y geopolítico.
Durante el evento, los ponentes destacaron que el sector se enfrenta a:
aranceles y barreras comerciales en evolución,
normativas aduaneras más complejas,
inestabilidad en las principales rutas marítimas y terrestres,
aumento de los costes de producción y transporte,
compresión de los márgenes operativos.
Factores que obligan a las marcas a revisar en profundidad sus modelos logísticos, haciendo indispensable apostar por la flexibilidad, la integración y el control de los flujos.
La intervención de Theo Rocamora: logística antifrágil para un mercado impredecible
En su intervención, Theo Rocamora expuso la visión de MHART Ibérica sobre cómo afrontar la incertidumbre geopolítica.
El concepto clave: antifragilidad.
No basta con una cadena de suministro resistente: se necesita una logística capaz de adaptarse rápidamente, mejorar con el cambio y reaccionar de forma estratégica ante las crisis globales.
Según Rocamora, las empresas de moda deben invertir en:
sistemas logísticos modulares y escalables,
tecnologías que aumenten la visibilidad de los flujos,
- integración de los procesos entre producción, almacén y distribución,
diseños inteligentes y soluciones de manipulación eficientes,
mantenimiento del know-how interno para una capacidad de respuesta real.
Una logística dinámica y bien diseñada se convierte así en una herramienta que protege los márgenes, la continuidad operativa y la calidad del servicio.